ALBAIDA

ALBAIDA

Albaida, situada al mismo pie del puerto de Albaida y a tres pasos de la sierra del Benicadell encontramos Albaida. Con su nombre que proviene del árabe “Al-Bayda”, cuyo significado es “La Blanca”, probablemente denominada así por el color de la tierra de la mayor parte de su comarca. Ésta Ciudad fue nombrada como tal en el año 1906 por el Rey Alfonso XIII y declarada de atracción turística en el 2002, por su interesante conjunto histórico-artístico y museístico


Com arribar:

El principal eje de comunicación por carretera desde Valencia es la 4-35 que enlaza cin CV-40. También desde Xàtiva por la N-340 a través de la Serra Grossa. Desde Alicante, la vía más rápida es por la A-7. Otras vias importantes son la carretera que conecta Albaida con la comarca de la Safor (CV-60) y la antigua N-340 que pasa por Bellús, Alfarrasí, Montaverner y Albaida que se acerca a Villena por Ontinyent y Bocairent. Cuenta con una linea de ferrocarril Alcoi-Xàtiva que conecta Albaida con otras ciudades y pueblos importantes de las comarcas cercanas. Y dispone de linea de autobús que pasa por la localidad para hacer el trayecto Alcoi-Valencia o Gandia-Ontinyent.

Gastronomia:

Albaida tiene una gran variedad de platos dentro de su gastronomía, con un protagonista principal, el arroz. Hay que destacar el arroz al horno, el arroz caldoso con conejo, arroz de puchero, arroz con acelgas, la sartén de invierno y de verano, arroz con costra de huevo… Durante todo el año hay una serie de comidas que son muy estacionales por cuestión de costumbres y sobretodo por falta de los productos en el mercado o por falta de productividad en la tierra. Por fiestas de octubre y Navidad, destaca la repostería hecha con almendras, huevos, harina, azúcar y aceite (carquinyols, pastelillos de boniato, rollitos, tortas de almendra, polvorones, almendras de turrón, yemas y nueces al fondant, merengues de café, pastel de espuma …) y que cada vez es menos casera. Alguno de estos dulces se puede adquirir a los hornos del pueblo durante todo el año, como la pastelería Soler y la pastelería Espí donde se elaboran estos dulces típicos en Albaida. En otoño el rey de la cocina es la seta que admite cualquier tipo de presentación (en una torta al horno, fritos con ajos, con sartén o arroz caldoso…). En verano los caracoles en su salsa y la torta de tomate y pimienta (si es posible probarla casera con tomates y pimientas del terreno, mejor), son dos platos que hoy aún tienen mucha relevancia. En este periodo estival no nos privamos de comer los helados que elaboran las pastelerías (granizados de café y lima, un corte de turrón o trufa…). Por enero o febrero, es muy típico ir de cazuela con los amigos, compañeros de trabajo… y por Cuaresma comer albóndigas de abadejo preparadas para el Viernes Santo además de los tradicionales monas y hogazas. También elaboran en Albaida el membrillo, fruta muy admirada y conocida por griegos y romanos. Dicen que es muy bueno para los que padecen del estómago por sus propiedades.

Festes:

                       

Cada mes de Julio, durante la festividad de San Jaime, se inagura en Albaida una feria que data del año 1387, dedicada antiguamente a la ganadería, y en la actualidad cuenta con atracciones y actos culturales, como obras de teatro, conciertos de música, orquestas y actos deportivos entre otros. En cuanto a la tradición y el folklore destacan sus Fiestas Patronales que renacen cada 7 de Octubre, día dedicado a la Virgen del Remedio, patrona de la ciudad. A estas les siguen las tradicionales fiestas de Moros y Cristianos en el 9 de Octubre, destacando como actos más significativos “L’Entrá”, desfile de las tropas moras y cristianas con sus mejores galas, y las Embajadas, representaciones de la lucha entre las tropas por las llaves de la ciudad, el 11 de Octubre. También destacamos la festividad de San Antonio Abad en enero y la de San Domingo de L’Aljorf en agosto.