LA SAFOR


La comarca de la Safor, se muestra al visitante a través de un atractivo territorio dividido entre el paisaje de la costa y el interior montañoso. Las altas sierras de Mustalla, Safor, Agulles y Grossa, forman un cerco natural de rica vegetación, mientras que el litoral acoge en su planicie huertos, amplias y acogedoras playas y una concentración urbana de alta densidad. La proximidad y las múltiples relaciones entre sí de las poblaciones que integran la comarca, hacen que la Safor se pueda considerar como un conjunto urbano, como una ciudad dispersa, rodeada de zonas verdes, dedicadas en su mayoría al cultivo de la naranja. Cumbres situadas a poca distancia del mar, campos de naranjos que se esconden entre las laderas de los montes, anchos horizontes que se funden con la línea de la playa, constituyen algunos elementos del paisaje de La Safor, inagotable en cualquier época del año.


Gastronomía y fiestas:

GASTRONOMÍA

El Mediterráneo y la huerta ofrecen los ingredientes naturales para la elaboración de una cocina excelente. En Gandia podrá degustar su famosísima fideuà, preparada con fideos cocinados con caldo de chicharras, gambas y rape, todo esto preparado en una sartén. Es igualmente recomendable en el litoral de la Safor degustar el pescado y el marisco frescos, las anguilas y la gamba con acelga en los pueblos de la marjal; o los embutidos, los arroces de todo tipos y los figatells y las cocas de maíz en el interior. Así mismo, hay que destacar la riqueza y la gran variedad que la elaboración de dulces presenta en toda la comarca, reminiscencia del cultivo de la caña de azúcar.

FIESTAS

Desde el Porrat de Sant Antoni hasta el Baile de la Bandera en Beniarjó (abril), pasando por las fiestas en honor a la Virgen María de los Desamparados (mayo) en Real de Gandia, o las hogueras de San Juan en toda la comarca (junio), la Safor celebra una gran cantidad de fiestas. Destaca la llamada Ruta de los Porrats, que durando todo el año se hace en diferentes puntos de la comarca. Los porrats son romerías que tradicionalmente celebran los habitantes de la Safor para venerar algún santo y que se convertían en fiestas comarcales con mercados de frutos secos, juguetes, etcétera. Actualmente se están recuperando estas fiestas que tienen una oferta ludicocultural paralela muy interesante. Los porrats que actualmente se celebran son: en invierno, Sant Antoni (enero) en Oliva y Benirredrà, Santo Blai en Potríes y Santo Macià en Rótova (febrero); y en verano, Sant Llorenç y el Cristo de la Sangre en Tavernes de la Valldigna, Santa Anna en Simat de la Valldigna y Sants de la Piedra en l’Alqueria de la Comtessa. Destacan igualmente las fiestas de moros y cristianos de Oliva (tercer fin de semana de julio) y las fiestas patronales a la Virgen María del Rebollet (8 de septiembre) y, está claro, la feria y fiestas de Gandia, en honor en Sant Francesc de Borja (final de septiembre y comienzo de octubre). Gandia, Oliva, Tavernes de la Valldigna, l’Alqueria de la Comtessa y Xeraco se llenen de sorpresivos monumentos falleros con motivo de la festividad de Sant Josep, unas fiestas de fallas que, en el caso de Gandia, han sido declaradas de Interés Turístico Nacional. Finalmente, hay que destacar la intensidad con que se viven las celebraciones de la Semana Santa, con emotivos actos religiosos e impresionantes procesiones.