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Ademuz con los 5 sentidos

Ademuz es la cabecera de comarca del singular enclave geográfico del Rincón de Ademuz, un entorno marcado por la singular belleza de sus paisajes, por la tranquilidad de sus calles y la singularidad de su patrimonio arquitectónico.

El Ayuntamiento de Ademuz os invita a disfrutar de una amplia oferta de experiencias que despiertan los sentidos.

La programación de #AdemuzConLos5Sentidos ofrece una variada oferta de visitas guiadas en las que, a través de los sentidos, la guía muestra al visitante las singularidades de Ademuz, su entorno y aldeas.

La experiencia se complementa con una degustación de productos locales y un obsequio, además de la obtención de un vale descuento para canjear en los comercios locales. La tarifa es de 3.- € por persona a partir de 10 años. (Consultar descuentos grupos).

Es imprescindible reserva previa a través Inma, la guía local. Tel 666715445 – ademuzguia@gmail.com

Descripción de las experiencias:

Descubre Ademuz – Anochece Ademuz

El origen árabe de Ademuz se hace evidente cuando nos adentramos por sus estrechas y tortuosas callejuelas, que esconden pequeñas joyas de la arquitectura civil preindustrial como el Cubo de José El Maroto.

Lo angosto de su callejero marca la arquitectura. Las construcciones presentan varias alturas, las casas de elevan en busca de la luz del sol, y para ganar metros, es muy característico que los hogares de Ademuz tengan un voladizo. Sin embargo, entre sus travesías estrechas se abren espacios como la Plaza de la Iglesia o la del Ayuntamiento.

Destaca el entorno hidráulico del Molino de la Villa, sede de la Tourist Info, en la ribera del Bohílgues, donde encontramos elementos singulares como el Lavadero y la Fuente Vieja que forman parte de una red hídrica significativa, eficaz y muy bien conservada.

Bohílgues en estado puro

Por el cauce del río Bohílgues se despliega una increíble flora y fauna, declarada microrreserva de flora y que despierta los sentidos a cuantos lo visitan. Sin necesidad de tocar sus frescas y cristalinas aguas, en cuanto el excursionista se adentre en el camino podrá notar su ambiente fresco y húmedo, a lo que se suma el sonido de una corriente fluvial fina e incesante, el cantar de los pájaros, las ardillas trepando por los árboles, el olor a hierba y el florecer de los lirios.

Nacido en Vallanca, el Bohílgues muere en Ademuz, donde sus aguas se unen a las del Turia.

Si quieres vivir una experiencia #ConLos5Sentidos, el Bohílgues es una parada obligatoria.

Vestigios de Sesga

Sesga nos ofrece vestigios singulares de la forma de vivir del pasado, que nos permiten comprender y reconocernos. De esas actividades fundamentales para la supervivencia, algunas de ellas artesanales, que se desarrollaron en armonía con el entorno. La aldea de Sesga nos ofrece la oportunidad de viajar al pasado.

La escuela, situada en la planta superior tiene un estado de conservación excepcional, permaneciendo intacta desde que cerró sus puertas un día de 1964. En ella encontramos los pupitres, mapas y fotografías de la época.

Junto a ésta encontramos la barbería del cirujano-barbero que hacía a su vez de ayuntamiento y calabozo. En la planta baja el horno comunal se presenta a punto de encender para la próxima hornada desde agosto de 2003, fecha en la que se utilizó por última vez.

Y del calor del horno, al frescor del conjunto hidráulico, compuesto por una fuente, abrevadero, lavadero y batán. Otras construcciones preindustriales como la tejería o los hornos de yeso merecen visita en Sesga.

Este conjunto de estructuras, junto al Cubo de José el Maroto de Ademuz, fueron galardonadas en 2011 con el primer premio Europa Nostra, galardón europeo que vela por la protección del Patrimonio cultural Europeo.

La Celadilla, del turia a los íberos

Partiendo de la Vega, inmersos en un paisaje vigoroso y fértil regado por el Turia, donde el agua es la protagonista en una tierra que sabe a Esperiega nos adentramos rodeados de infinidad de aves acuáticas, de huerta o de alta montaña por La Muela hasta La Celadilla.

Los íberos encontraron en La Celadilla un enclave donde instalarse y dominar toda la vega del Turia entre los siglos V y IV a.C. Este pueblo prerromano se distribuía por la zona este de la Península Ibérica.

La Celadilla presenta, a diferencia de otros poblados íberos, hallazgos excepcionales que lo posicionan como único: restos de sus alimentos, enseres o los mismos íberos calcinados en medio de lo que pudo ser una gran batalla dan singularidad al asentamiento pudiéndose considerar la Pompeya de los íberos, pues un incendio arrasó el poblado dejándolo totalmente carbonizado.

El hecho de no ser abandonado ni ocupado le da un valor incalculable al asentamiento, ya que permite conocer el estilo de vida íbera a través de estos hallazgos.

Tan solo 11 años de intervenciones arqueológicas han permitido la puesta en valor de un torreón, parte de la muralla y algunos hogares.

En los siguientes enlaces podéis consultar la oferta de alojamientos 

Contacta con:

Inma,  guía local. Tel 666 715 445 – ademuzguia@gmail.com

Blanca,  Informadora. Tel 673 505 131 – touristinfo_ademuz@gva.es