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Retrocede en el tiempo con el castillo medieval de Marinyén en Benifairó

En la localidad de Benifairó, en lo alto de un peñasco escarpado situado a 240 metros de altura y rodeado por los barrancos del Castell y del Raboser, se encuentran los restos del Castell de Marinyén o d’Alfàndec, que era como se conocía al término de la Valldigna -Tavernes, Simat, Benifairó y Barx– en tiempos de dominio árabe. También se conoce popularmente con el nombre de Castillo de la Reina Mora por la leyenda que rodea su historia. Y es que cuentan que cuando los cristianos estaban luchando contra los árabes para conquistar estas tierras, la reina se subió a la torre más alta del castillo con su pequeño hijo en brazos y se lanzó al vacío. Y de ahí surgió la denominación popular. La reina se vio atrapada y sin salida, algo lógico teniendo en cuenta que se trata de un rincón muy inaccesible al que sólo podemos llegar por una senda que recientemente ha sido habilitada por el Ayuntamiento y el Centre Excursionista de Tavernes (CETV) para facilitar a los turistas y vecinos la visita.

Las vistas que nos ofrece esta colina son impresionantes, pues nos permiten contemplar todo un paisaje que se nos abre ante nuestros ojos y que se expande sin límites hasta el mar. El río Vaca, los municipos que forman la Valldigna, las montañas y un cielo azul inmenso conforman esta increíble panorámica. El monumento está declarado Bien de Interés Cultural por ser de gran riqueza histórica. De hecho, la ubicación estratégica en la que fue construido le confería una gran importancia como zona de control y vigilancia, función defensiva que le caracterizó durante la mayor parte de la Edad Media.

La visita al castillo nos regala con un doble viaje en el tiempo y es que se pueden diferenciar 2 fases de construcción, la que corresponde a la época islámica y la del gótico cisterciense, estilo que viste la capilla. Hoy en día podemos admirar la denominada Torre del Homenaje, el aljibe, parte de las construcciones del muro exterior y algunos lienzos que todavía se adivinan sobre los restos de la muralla. Para hacernos una mejor idea de cómo era este monumento, os contaremos que la planta era de tipo poligonal, los muros estaban adornados con incisiones en forma de zig-zag y la bóveda era de medio punto con baldosas.

Podéis seguir con este viaje en el tiempo visitando las torres de guaita que vigilaban la costa y el Monasterio de Santa María de la Valldignaubicado en el pueblo vecino de Simat.

Más informaicón / TuriSafor

Foto / Pelayo2