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Las propiedades de las aguas valencianas

La provincia de Valencia tiene múltiples atractivos, pero no hay duda que uno de ellos son sus diversos manantiales, spas, aguas termales y balnearios. Si quieres conocer cómo las aguas valencianas pueden ayudarte a mejorar tu salud, sigue leyendo. Quedarás sorprendido con la cantidad de propiedades curativas de las que disponen.

El agua puede ser una excelente fuente de beneficios para nuestro cuerpo, aliviando determinados dolores y ayudándonos en nuestro equilibrio mental. El uso de aguas curativas se llama termalismo, y engloba tanto el uso de aguas saladas como dulces. Tienes muchas opciones termales a lo largo y ancho de la provincia de Valencia, y en este artículo te explicamos algunas de ellas.

Fuentes medicinales

El Parque de Chera – Sot de Chera es conocido como el lugar por excelencia donde encontrar agua de manantial. De hecho, hay registrados unos 300 nacimientos, muchos de los cuales son temporales. Sin embargo, si hay unas fuentes conocidas por los vecinos por sus propiedades curativas, esas son las que te vamos a enumerar a continuación. La Fuente de la Juamblanquilla tiene la propiedad medicinal de aumentar el apetito, la de las Tosquillas es laxante, la de los Perros es positiva para el vientre y la del Rodenillo calma los problemas intestinales. Las fuentes del Mauro, de los Perros, del Río, del Rodenillo y el Pocillo del Mojón destacan por sus efectos sobre el riñón.

Chulilla y Cofrentes, ciudades balneario

Quienes desean una cura natural a sus dolencias, además de unas jornadas de relax absoluto, saben bien que Cofrentes y Chulilla son las dos ciudades balneario más valoradas. El Balneario Hervideros de Cofrentes se caracteriza por sus aguas de manantiales de tres tipos, las carbogaseosas, aquellas de mineralización baja y las que tienen gran cantidad de minerales… solo debes elegir la más adecuada según tus necesidades. Son perfectas para enfermedades óseas, de articulaciones, digestivas y respiratorias.

Chulilla, por su parte, también dispone de grandes posibilidades a este respecto, sobre todo para las personas que padecen dolencias relacionadas con el aparato locomotor, pero también reumáticas y neurológicas. El dolor crónico también puede ser paliado con las propiedades curativas del agua.

Spas Urbanos

La ciudad nos agobia e incrementa nuestros niveles de ansiedad, estrés y depresión, por ello te visitar un spa urbano puede ayudarnos a combatir contracturas o tonificar los músculos. Los nódulos de grasa y la celulitis también encontrarán solución con los tratamientos de agua.

Diferentes tipos de aguas minero-medicinales en la provincia de Valencia

Pese a que el común de las aguas de la provincia de Valencia se parece en su composición, según el componente principal que las caracterice podemos dividirlas en diferentes variedades, cada una de ellas apta para un  tipo de tratamiento. A continuación te especificamos las cuatro aguas minero-medicinales que puedes encontrar en la provincia de Valencia.

Aguas bicarbonatadas: Manantiales como los de Cofrentes, Vellús, Siete Aguas y Verche pertenecen a este tipo de clasificación, por otro lado la más común en toda la provincia. Contienen una gran cantidad de CO2 y muy poco SO4 y se encuentran vinculadas a zonas de vulcanismo reciente. Disponen de una abanico amplísimo de compuestos metálicos. Gastropatías, enfermedades hepáticas, infecciones de vías urinarias, artritis, diabetes o afecciones de la piel, entre otras, pueden verse suavizadas con el uso terapéutico de este tipo de agua.

Aguas sulfatadas: Como su nombre indica, se encuentran compuestas de sales formadas con ácido sulfúrico procedente del lavado de depósitos salinos. En ejemplo claro lo tenemos en las aguas de Chulilla, perfectas para paliar artritis y reuma. El balneario de Fuente Podrida dispone de una variación de aguas sulfato-cálcicas con alta concentración de azufre, aptas para cuidar el aparato digestivo, los problemas circulatorios y respiratorios así como afecciones hepáticas y dérmicas.

Aguas sulforosas: Los manantiales de Molinell, en  Oliva, y Santa Ana, en Llosa de Ranes, se caracterizan por tener niveles elevados de compuestos sulfurados y SH2. El manantial de Molinell se encuentra indicado para enfermedades respiratorias, reumatismo, anemia y dermatitis. Santa Ana, por su lado, es más indicado cuando se padece de enfermedades digestivas.

Aguas clorurado sódicas: El mayor exponente de este tipo de aguas lo encontramos en el balneario de La Alameda, en la ciudad de Valencia. Contienen altas concentraciones de sales disueltas, son muy mineralizadas, clorurado-sódicas, sulfhídricas, ferruginosas y radioactivas. Lo cual quiere decir que son perfectas para afecciones en la piel pero, sobre todo, en aquellos casos en los que se necesite solucionar un problema circulatorio, pues son vasodilatadoras.

Más información / Universitat de València

Foto / Hallenser