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Piscina termal

La importancia del termalismo en la provincia de Valencia

Si estudiamos la historia de nuestros antepasados, podemos observar que ya entonces se conocían las propiedades saludables de las aguas y sus beneficios para el cuerpo humano, por lo que no dudaban en utilizarlas para remediar determinados dolores. Este uso del agua con cualidades curativas se conoce como termalismo y engloba una serie de conceptos relacionados con las aguas mineromedicinales y naturales, tanto saladas como dulces.

El termalismo comprende el conjunto de medios médicos y técnicos que trabajan al servicio de la utilización terapéutica de las aguas termales. Actualmente, este concepto inlcuye también una filosofía de búsqueda de la salud y del bienestar de manera natural.

En la provincia de Valencia, los Balnearios de Chulilla, Calles y Cofrentes realizan tratamientos de este tipo, entre otros, los cuáles resultan muy beneficiosos gracias a la calidad de sus aguas. Los clientes también escogen estos lugares por su localización, municipios del interior de la provincia rodeados de montaña y naturaleza para potenciar los efectos positivos del balneario en sí mismo.

Resulta imprescindible dar la importancia que se merece al cuidado de la salud y el bienestar personal, puesto que son requisitos fundamentales para conseguir calidad de vida. Hoy en día, cada vez hay más gente que se preocupa por obtener este estado, sobre todo las personas mayores o con discapacidad que precisan mejorar su salud para facilitar su rutina diaria. Por ello, y para satisfacer estas necesidades, se crearon los Programas de Termalismo Social, cuyo objetivo es subvencionar visitas a los diferentes centros termales de la región para conseguir que más gente pueda disfrutar de ellos.

Para formar parte de estos programas es obligatorio residir en cualquier municipio de la provincia de Valencia. Por supuesto, es indispensable no disponer de ninguna contraindicación médica que impida asistir. Además, el paciente tiene que poder valerse por sí mismo en su vida diaria y debe ser mayor de 65 años y ser pensionista de la seguridad social, o bien tener más de 60 en el caso de personas con discapacidad igual o superior al 33 %. Está permitido que los asistentes acudan con algún acompañante.

Asimismo, la eficacia de este método se ha podido observar en los resultados obtenidos tras la visita a estos centros, ya que se ha observado una disminución en el consumo de fármacos y consultas médicas entre el sector de la tercera edad.

Estos programas incluyen alojamiento y manutención en régimen de pensión completa durante 8 días, 6 de ellos con tratamiento termal, además de una visita médica inicial y un informe médico.

Foto: STUAimages