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El legado íbero en la provincia de Valencia

Entre los bienes que forman parte del Patrimonio Cultural Valenciano es imprescindible conocer una civilización que ha dejado una extensa herencia en nuestra provincia. Se trata de los poblados de la Ruta dels Ibers’, donde encontrarás nueve yacimientos de esta época que podrás visitar. Pero esto no es todo, porque su emplazamiento en entornos naturales de gran riqueza te permitirá disfrutar también de bonitos paisajes al tiempo que aprendes tradiciones y costumbres de hace más de 2.500 años.

Los diferentes poblados íberos tenían culturas distintas, por lo que se agrupan en tres rutas distintas con el fin de poder diferenciarlos mejor.

Ruta Edetana

Es el grupo más amplio con sus cinco yacimientos. El Puntal dels Llops es un auténtico fortín,  construido para defender y vigilar el territorio gracias a la muralla y la torre de vigilancia que todavía puedes admirar. Lo encontrarás ubicado en el municipio de Olocau, en las cumbres de la Sierra Calderona, muy conocida por el valor paisajístico de su Parque Natural.

En el término de Moncada se halla Tos Pelat, un antiguo poblado en el que visitar sus casas y parte del sistema defensivo. Para completar este punto te recomendamos la visita al Museu Arqueològic Municipal de la localidad, donde se exponen los objetos que se encontraron en la zona.

Llíria tiene el privilegio de abrazar otros dos poblados íberos. Uno de ellos es el que fue la gran ciudad del Tossal de Sant Miquel, habitada por aristócratas y guerreros. Desde lo alto accederás a una impresionante vista de nuestra costa. El segundo en Llíria es el Castellet de Bernabé, un caserío en el campo donde vivía una familia posicionada y sus trabajadores. Podrás visitarlo en su totalidad. La Seña es una pequeña aldea fortificada de origen campesino que se descubrió en Villar del Arzobispo.

Ruta Contestana

Moixent, famosa por su ‘Guerrer de Moixent’, alberga la Bastida de les Alcusses. Se trata de un poblado defensivo, con sus barrios, casas y puertas fortificadas que incluye una reproducción de una auténtica vivienda íbera. Al Castellar de Meca, en Ayora, se accede por unos senderos rupestres que han sido tallados en la roca dando lugar a un espacio único por el que circulaban antiguamente los carros.

Ruta de Kelin

La ciudad ibérica de Los Villares, con sus barrios y talleres, llegó a controlar un territorio muy extenso. Tenemos la suerte de saber su nombre original, Kelin, por las monedas acuñadas que se encontraron en el recinto. El pueblo data de los siglos III y VII s. C. y pertenece al Ayuntamiento de Caudete de las Fuentes. El Molón, en Camporrobles, se sitúa entre el siglo I y VII a.C. y es el poblado más infranqueable de todos ya que tienes que subir por la montaña durante 30 minutos hasta llegar a este espacio natural protegido. Aunque no sólo destaca por eso, sino porque podréis visitar los restos de una mezquita de la época islámica, cuando el territorio fue ocupado por los árabes.

Foto / Olocau Digital