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Espardenya

Alpargata valenciana, moda y tradición

La alpargata también conocida como espardenya, podría considerarse la prenda más característica de la región valenciana puesto que, a pesar de haber cambiado su concepto, aun hoy en día se sigue usando. Su nombre procede de la palabra ‘esparto’, una clase de yute utilizado originalmente para fabricar las suelas. Éste fue el calzado por excelencia de las clases populares no sólo en Valencia sino en toda la Corona de Aragón, llevándolas soldados, obreros y labradores, tanto hombres como mujeres. Originalmente, estaban hechas exclusivamente de lona y esparto aunque con el tiempo se fueron incluyendo otros materiales.

Existen muchísimos tipos de alpargatas pero fundamentalmente se dividen en dos clases: las que se ajustan con cintas y las que no. No obstante, la evolución y adaptación a los avances es inevitable, de ahí que sea frecuente hoy en día que la suela de esparto esté recubierta total, o parcialmente, de una fina capa de caucho que las protege de la humedad y el desgaste.

A pesar de que los tiempos han cambiado y que existen nuevos modelos de zapatos, la espardenya es un calzado que nunca ha dejado de llevarse. Ya nuestros abuelos las utilizaban como calzado de verano, pues es mucho más fresco que cualquier otro, y actualmente se ha convertido en un indispensable de los complementos. Frescas y cómodas, este nuevo estilo de zapato ha dado la vuelta al mundo presentándose como una mezcla de tradición y última tendencia. Podría decirse que la alpargata ha saltado del campo a las pasarelas de todo el mundo, pues ahora no hay diseñador que se resista a adaptar este tradicional calzado.

El color tradicional de la alpargata ha sido siempre el negro o el crudo, utilizado este último para el domingo y el más oscuro durante toda la semana. Fue alrededor de 1950, junto con la evolución de la moda, cuando los fabricantes empezaron a pensar formas para darle un nuevo enfoque a través de un diseño más sofisticado que se adaptase a los nuevos tiempos. Precisamente, en esta época surgió el primer modelo de tacón precursor de las cuñas de esparto que tanto se lucen en la actualidad.

Por supuesto, éstas siguen siendo parte del atuendo obligatorio en tradiciones y fiestas populares, como por ejemplo en las fallas, donde los falleros llevan las clásicas alpargatas en representación del calzado típico de sus antepasados. En definitiva, nada más valenciano que unas buenas alpargatas confortables, frescas y sencillas de llevar, cuyo origen incluso llega a remontarse a la época de los egipcios griegos y romanos.

Foto / Tania Cataldo