FIESTAS DE LA VIRGEN DE LA CONSOLACIÓN – Segunda semana de mayo, Alpuente

Cada tres años, los vecinos de las múltiples aldeas que conforman esta población de la Serranía, se unen para festejar a la Virgen de la Consolación. Los devotos madrugan para subir los más de siete kilómetros que los llevarán a Corcolilla con la imagen patronal de San Blas, que permanecerá allí los tres meses que la Virgen se aloja en el casco urbano. Después de comer, la patrona es bajada hasta el pueblo en una romería alegre en la que los devotos agradecen las mercedes concedidas. La villa se engalana con arco triunfales hechos con ramas de sabina y decorados con flores de papel preparadas por las vecinas. La Virgen es acompañada por unos niños vestidos de ángeles y niñas de blanco que entonarán, en los momentos correspondientes, loas y dichos renovados a cada ocasión.