FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

“La pàtria valenciana s’empara baix ton mant. Oh, Verge sobirana de terres de llevant!” (himno de la Virgen de los Desamparados, Valencia). El segundo domingo de mayo la ciudad de Valencia alcanza con la celebración de la festividad de la Virgen de los Desamparados su más alta expresión devocional. Desde las horas previas al inicio de la fiesta, las cinco de la madrugada del sábado al domingo, la Plaza de la Virgen y la Basílica, espacios rituales centrales de la fiesta, se van llenando de gente que se apresta por alcanzar un lugar desde el que poder contemplar su primer acto, la Missa de Descoberta. Esta celebración, que supone la presentación de la imagen al pueblo una vez levantado el telón que la cubre, tiene su continuidad en la mañana del domingo con la Missa d´Infants, momento previo al acto central de la fiesta, el traslado de la Virgen. A las doce de la mañana, cuando la imagen de la Virgen es sacada de la Basílica para ser llevada a la Catedral, las miles de personas que abarrotan los aproximadamente 200 metros que separan un templo del otro, son atrapadas por un incuantificable grado de emoción colectiva. Se esfuerzan por alcanzar a tocar aunque sólo sea el anda de la Virgen, y zarandean continuamente la imagen en su lento e intenso transcurrir. La fiesta concluirá por la tarde con la procesión general de la que, desde 1684, es patrona de la ciudad de Valencia.