CARNESTOLTES DE BÈLGIDA

La fiesta del Carnaval encuentra en Bèlgida su expresión más popular. A la celebración “pagana”, se une en los inicios del siglo XIX, la dedicada a San Ramón Nonato (cumpliendo un voto hecho cuando este santo patrón de los partos difíciles, la protegió del cólera; hecho que le valió librarse de todo tipo de prohibiciones). El sábado por la tarde, los vecinos se disfrazan y se pelean tirándose huevos y agua. Por la noche, y aún disfrazados, se celebra la gran y ceremoniosa danzada carnavalesca alrededor de la fuente. No podemos olvidar la gran batalla de harina, l’enfarinà, que “desde siempre” ha enfrentado a chicos contra chicas